Ir al contenido principal

¿Es realmente que el Señor Jesús vendrá de la misma manera en que se fue?

Al escuchar la noticia de que el Señor se encarnará cuando regrese en los últimos días, algunas personas piensan: “Al principio, el Señor Jesús ascendió al cielo en una nube con Su cuerpo espiritual resucitado, entonces, también descenderá del mismo modo, y todos podrán verlo, porque dice la Biblia que vendrá tal como se fue. ¿Por qué dicen que Él volverá mediante la encarnación?”.

La Palabra de Dios dice: “Jesús dijo que Él llegaría tal como se fue, pero ¿conoces el verdadero significado de Sus palabras? ¿Pudo realmente habérselo dicho a este grupo que formáis? Sólo sabes que Él llegará tal como se fue en una nube, pero ¿sabes exactamente cómo hace Su obra Dios mismo? Si de verdad fueras capaz de ver, entonces ¿cómo deben explicarse las palabras de Jesús? Él dijo: Cuando el Hijo del hombre venga en los últimos días, Él mismo no sabrá, los ángeles no sabrán, los mensajeros en el cielo no sabrán, y las personas no sabrán. Sólo el Padre sabrá, esto es, sólo el Espíritu sabrá. Ni siquiera el propio Hijo del hombre sabe, ¿y tú eres capaz de ver y saber? Si tú fueras capaz de saberlo y verlo con tus propios ojos, ¿acaso estas palabras no se habrán dicho en vano? ¿Y qué dijo Jesús en ese momento? ‘Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre. Porque como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. […] Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre’. Cuando llegue ese día, el Hijo del hombre no lo sabrá. El Hijo del hombre se refiere a la carne encarnada de Dios, una persona normal y corriente. Ni siquiera el propio Hijo del hombre lo sabe; así pues, ¿cómo podrías saberlo tú?”.

A través de las palabras de Dios, podemos entender que cuando venga Dios, Su carne encarnada no lo sabrá, nosotros tampoco. Entonces podemos estar seguros de que Él no se nos aparecerá públicamente en una nube blanca del cielo como imaginamos. De hecho, muchos versos bíblicos profetizan que el Señor primero se convertirá en el Hijo del hombre y vendrá en secreto, tales como: “He aquí, vengo como ladrón […]” (Apocalipsis 16:15). “Por eso, también vosotros estad preparados, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del Hombre” (Mateo 24:44). “Porque como el relámpago al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro extremo del cielo, así será el Hijo del Hombre en su día. Pero primero es necesario que Él padezca mucho y sea rechazado por esta generación” (Lucas 17:24-25). Todas estas profecías hablan de la encarnación del Señor y Su venida secreta como el Hijo del hombre. La frase “Como ladrón” quiere decir que vendrá Él en silencio, en secreto. Además, la expresión “Hijo del hombre” se refiere a que Él se hará carne. Pensemos en esto: si el Señor Jesús descendiera sobre nubes y se apareciera a la gente mediante Su cuerpo espiritual resucitado, todos lo verían y se postrarían para adorarlo, ¿quién se atrevería a resistirlo y condenarlo? ¿Cómo podría ser rechazado por esta generación? Así como el Señor Jesús, quien apareció y trabajó en la Era de la Gracia, era una persona común y normal en apariencia, y algunas personas no reconocieron que Él fuera Dios, por lo que se opusieron, condenaron y rechazaron a Él, y al final, lo clavaron en la cruz. Es decir, solo el Hijo del hombre encarnado puede padecer y ser rechazado por el hombre. 

Hoy en día,  las profecías sobre el regreso del Señor se han cumplido básicamente. ¿Cómo podemos encontrarnos con Él y ser arrebatados antes del desastre? Lea Estudio bíblico de la segunda venida de Cristo. Si todavía tiene dudas, haga clic en el enlace para agregar a WhatsApp, vamos a explorar y comunicarnos juntos.

https://chat.whatsapp.com/IXW1j0fAQh5CZbrZd3XqpL

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Evangelio del día - Velad y orad para no caer en la tentación

Versículo de la Biblia sobre  evangelio  de hoy El Señor Jesús dijo: “ Velad y orad para no caer en la tentación. Que si bien el espíritu está pronto, la carne es flaca ”. Mateo 26:41

Musica cristiana de adoracion y alabanza | Aquellos que conocen el gobierno de Dios se someterán a Su dominio

Musica cristiana de adoracion y alabanza  | Aquellos que conocen el gobierno de Dios se someterán a Su dominio I Tras vivir durante décadas conociendo la soberanía del Creador , las personas aprecian realmente el sentido y valor de la vida. Sabiendo el propósito de la vida, con experiencia y entendimiento de la soberanía del Creador, se someterán a Su autoridad. Entienden por qué Dios creó al hombre y que deben adorar al Creador, que todo lo que poseen viene del Creador y pronto regresará a Él. Si uno ve la vida como una ocasión para vivir la soberanía del Creador, conocer Su autoridad, la oportunidad de cumplir el deber; si uno ve la vida como una ocasión para cumplir su misión como ser creado, tendrá la perspectiva correcta de la vida y una vida bendita y guiada por Dios. En la luz andará, verá Su soberanía, estará bajo Su dominio, y verá Sus actos y Su poderosa autoridad.

Sermones Cristianos | Por qué Dios le preguntó a Pedro, “¿Tú me amas?”

  Caminando con Jesucristo Sermones Cristianos | Por qué Dios le preguntó a Pedro, “¿Tú me amas?”   Los registros del Nuevo Testamento, “Entonces, cuando habían acabado de desayunar, Jesús dijo a Simón Pedro:  Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?   Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo:  Apacienta mis corderos.   Y volvió a decirle por segunda vez:   Simón, hijo de Juan, ¿me amas?   Pedro le dijo: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo:   Pastorea mis ovejas.   Le dijo por tercera vez:   Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?   Pedro se entristeció porque la tercera vez le dijo: ¿Me quieres? Y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero. Jesús le dijo:   Apacienta mis ovejas ” (Juan 21: 15-17).